25 jul. 2011

HIPOACTIVIDAD: NIÑOS A CÁMARA LENTA.

                 "Olvidadizo, soñoliento, apático, con tendencia a soñar despierto, desmotivado... El niño no acaba sus deberes, evita lo que le hace esforzarse y va mucho más despacio que otros compañeros. ¿Es un vago? Quizá tenga un problema genético llamado «tempo cognitivo lento» (TCL), que, además, se cura."  
                   
Ya lo he comentado más de una vez, pero nunca está de más,  que una de las cosas en las que ocupo mi verano es en leer. Cualquier momento y lugar es bueno para ello: la playa, el sofá, la cocina, la sombra de un pino, la siesta...
Pues bien, este fin de semana, el XL Semanal, trae un artículo interesante para todos los padres, y también para todos los docentes, que observan en sus hijos e hijas ciertas formas de actuar. Por eso lo traigo a este espacio.
El texto empieza con el encabezado de este post y el título ya llama la atención "Niños a cámara lenta". Creo que es una buena definición. Todos nos hemos encontrado en nuestras aulas niños así. Niños y niñas con otro ritmo, otra forma de ser y sobre todo otra forma de estar. 
"No son perezosos ni desobedientes. Lo que les ocurre es que tienen una capacidad de respuesta menor."
No son niños malos, como dice el artículo, pero son niños que son muy lentos, que se entretienen o despistan con cualquier cosa. Los maestros debemos estar muy atentos a ellos, porque como no se oyen a veces pasan inadvertidos y se van quedando atrás. 
A mi particularmente me preocupa más este tipo de niños con los que a veces no sabemos qué hacer para que se activen y se muestren más dinámicos y participativos. Gracias a este artículo he podido saber que algunos de estos niños se encuentran dentro de el trastorno del TDAH, Trastorno del Déficit de Atención con más o menos hiperactividad.
"Encuadrado dentro del trastorno de déficit de atención (TDAH), más conocido por hiperactividad y déficit de atención, se encuentra este subtipo, el predominantemente desatento (TDAH-D), en el que los individuos presentan un patrón de conducta marcado por lentitud, tendencia a soñar despierto, apatía e hipoactividad." 

La cuestión que nos plantea es clave, ya que nos hace referencia a un componente químico que necesita nuestro cerebro y que puede estar funcionando de forma anómala en estas personas. Tener conocimiento de este hecho hace que podamos actuar de otra forma con estos niños, y que se deba hacer un diagnóstico más completo desde los equipos de orientación.

Para saber más sobre TDH, he encontrado esta publicación en el blog de "Orientación Andújar" 
Como podréis ver en los dos documentos que he enlazado, la visión del TDH, desde en el ángulo de la hipoactividad, es un hecho que no se aborda, de ahí la importancia que le doy al artículo, ya que el conocimiento del funcionamiento del cerebro y cómo afecta a la conducta humana es un camino en el que nos queda aún mucho por recorrer. Científicos, neurólogos, psicólogos y psiquiatras descubren cada día algún aspecto nuevos en el que los demás profesionales de la educación debemos ponernos al día para desarrollar nuestra labor del modo más adecuado y profesional.

3 comentarios:

  1. Te agradezco muchísimo esta información!!
    Besos.

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  2. Una entrada con gran interés. Tomo nota y se la recomendaré a algunas de mis familias escolares.
    Gracias Olga.

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  3. Si, la verdad es que también me resultó interesante este artículo. Todas hemos encontrado casos como los que se mencionan y nunca pensamos que puede tener un componente químico y por tanto necesita apoyo médico.
    Me alegro de que también os resulte interesante.
    Un abrazo

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